EL VERDADERO SEÑOR DEL ANILLO

La historia de cómo el anillo llegó a Salomón está relacionada con la construcción del Templo de Yahvé, el Todopoderoso Señor Dios.

“El señor de los anillos” novela escrita por John Ronald Reuel Tolkien (J.R.R. Tolkien) se popularizo por la película del 2001 producida y dirigida por Peter Jackson. La trama trascurre alrededor de los 20 Anillos de Poder, un grupo de joyas mágicas creadas por los Mirdain que son los Altos Herreros Elficos con la misión de preservar la vida en al tierra pero fueron corrompidos por Sauron quien ayudo a crearlos con la intención de someter la tierra media por medio del “Anillo Único”.

Esta es una novela de ficción, pero pocos saben que muchos de los elementos que la constituyen provienen de historias anteriores y hasta de la misma biblia. 

Todos recordamos escritura del Rey Salomón en la cual se resalta la sabiduría de un gobernante (1 Reyes 4:21, 29–34). Lo que no es popular es la historia de terror que tiene que vivir el hijo de David en un cuento judío en donde se narra que posee una argolla que dotó al Rey Salomón de diversos poderes como: potestad sobre los demonios y la habilidad para comunicarse con los animales. Hoy sabemos que la leyenda del anillo de Salomón fue desarrollada por escritores medievales árabes, que le adjudican la construcción del templo de Yhavé quienes relataron que el anillo fue creado por Dios para que así el Rey tuviera la sabiduría para gobernar a su pueblo; razón por la cual, el sello de Salomón es uno de los “amuletos” más antiguos y poderos que se conocen.

(La historia de cómo el anillo llegó a Salomón está relacionada con la construcción del Templo de Yahvé, el Todopoderoso Señor Dios. Salomón había puesto a los esclavos de Israel y a los artesanos de Tiro a trabajar en el maravilloso templo del Monte Moría, pero Yahvé había prohibido que emplearan hierro. Aunque una gran multitud se afanó en levantar el templo de Yahvé, los trabajos avanzaban lentamente. Los esclavos y artesanos se esforzaban más y más, pero era como si no se consiguiera nada, y con el paso de los años los constructores del rey palidecían y enflaquecían. Por último, un hombre, Jair, que era un maestro de obras y el esclavo favorito de Salomón, fue a verlo. Otrora joven y vigoroso, ahora estaba encogido y terriblemente demacrado. Declaró que cada noche se le aparecía un vampiro y le chupaba la sangre a él y a sus trabajadores. Y ese mismo demonio se llevaba comida y oro, y materiales de mármol, cedro y piedra.

Muy perturbado, Salomón subió a un alto saliente en el Monte Moría y rezó a Yahvé. De pronto el arcángel Miguel de alas color esmeralda, en una visión de brillante luz, apareció ante él portando un anillo de oro y dijo: «Toma, oh Salomón, Rey, hijo de David, el don que el Señor Dios, el más elevado Zebaot, te ha enviado. Con él dominarás a todos los demonios de la tierra, machos y hembras, y con su ayuda construirás Jerusalén. Pero has de llevar este sello de Dios».

Salomón quedó asombrado pero tomó en sus manos el anillo que era pequeño y de oro puro. En el engaste estaba el sello de Dios: la estrella de cinco puntas del pentalfa y las cuatro consonantes del nombre de Yahvé [Yahveh, YHVH]. Ése era el anillo de debajo del trono de Dios que según algunos había sido de Adán antes de la caída del hombre, y según otros era de Lucifer antes de la expulsión de los ángeles rebeldes.

De pie solo en el Monte Mona, Salomón se puso el anillo en el dedo, y de repente se sintió invadido por el sonido de una gran música. Era la música de las muchas esferas del universo en la sinfonía de su rotación. En ese momento tuvo un conocimiento de la vida y de la belleza que sobrepasaba el entendimiento de otros mortales. Por el poder del anillo comprendía la lengua de las aves, de los animales y de los peces. Podía hablar con los árboles y las hierbas y conocer los profundos secretos de la tierra y la piedra. No había nada en el mundo que le estuviera oculto.) Fuente: www.forocristiano.com

 

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