COLOMBIA MERECE GANAR EL MEJOR FUTURO

España y Europa contemplan con esperanza el futuro de la nueva Colombia.

Los ciudadanos y su movilización protagonizarán la nueva forma de hacer política; la candidatura de Daniel Mejía Lozano aporta conciencia sobre los problemas reales de los colombianos.

Antonio Contreras Almendros Analista y consultor político Director General EYOS demoscopia
A finales de este mes de enero viajaré a Colombia para integrarme como asesor en el equipo de campaña del candidato al Senado por su país, D. Daniel Mejía Lozano.
Quisiera compartir algunas reflexiones sobre el paralelismo que veo entre la situación política que comparten España y Colombia. Desde hace años la actualidad política en España está marcada por la inestabilidad; la crisis económica iniciada en 2008, los numerosos casos de corrupción que han afectado a los partidos tradicionales y la falta de soluciones por parte de estos mismos partidos a los problemas reales de la gente, han provocado la quiebra del tradicional bipartidismo PP-PSOE y el nacimiento de nuevos partidos (Ciudadanos y Podemos) que se han consolidado a todos los niveles territoriales.
Estos nuevos partidos han llegado sin pasado, limpios de corrupción y son, generalmente, más participativos y transparentes en su organización interna; han aprovechado el hartazgo de la sociedad española con la política y la conciencia colectiva que tienen muchos españoles, con más o menos razón, de que los políticos son unos ladrones y mentirosos; además, han ofrecido soluciones e ilusión a los problemas de millones de ciudadanos desencantados.
No conozco en profundidad la realidad social y política de Colombia, pero me aventuro a decir que el país latinoamericano puede pasar, salvando las diferencias y distancias, por un proceso muy parecido al vivido por España estos últimos años. La Colombia de hoy afronta un nuevo y esperanzador futuro. Las posibilidades son infinitas si se saben aprovechar.
Colombia es un país extenso con enormes recursos naturales; algunos de sus productos tienen marca internacional; el proceso de pacificación multiplica sobremanera las posibilidades. Pero lastran a Colombia incertidumbres; la inseguridad ciudadana y la corrupción son los principales problemas a resolver; seamos sinceros, no es buena la imagen que se tiene en España de Colombia, imagen exterior que comparten incluso los emigrantes colombianos en España con quienes mantengo contacto.
En marzo Colombia afrontará unas elecciones cruciales. Un nuevo tiempo se abre para el país; del resultado de esas elecciones se escribirá el futuro de Colombia para los próximos 20 años. ¿pueden protagonizar ese nuevo tiempo los políticos tradicionales de siempre? Posiblemente para ese nuevo tiempo hagan falta nuevos políticos y nuevas políticas centradas en el pueblo y en el interés general del país.
Daniel Mejía Lozano representa las aspiraciones de una Colombia social y democrática. Daniel cree en una sociedad moderna donde se alcancen las más altas cotas de calidad en materia de sanidad y educación pública a semejanza de los países más avanzados del orbe; su candidatura aspira al bienestar social y prosperidad económica a las que tienen derecho todos los pueblos de la tierra. Daniel es un hombre que se enorgullece de su origen humilde, unas raíces que le permiten conocer cómo vive y qué necesitan sus compatriotas; Daniel propone políticas que en Europa ya están consolidadas y que ningún político ni poder fáctico se atreve a contravenir; defiende un desarrollo económico sostenible; es posible el progreso económico individual con el beneficio social; sí a la industria y la minería, pero con respecto por el medio ambiente, la salud pública y los derechos laborales.
Daniel quiere despertar conciencias; como en Europa, aspira a conseguir una sociedad educada y consciente, una sociedad que denuncia y no se conforma, se organiza y que rechaza a los políticos que sólo buscan su interés particular y no el bien general.
Cuando en marzo los colombianos elijan a sus representantes en el Senado debieran pensar qué Colombia quieren para sus hijos y nietos; Colombia tiene que elegir entre ser actor de primer nivel en el concierto de las naciones o ser rehén de su pasado y viejas estructuras.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies