SOBRE EL ABANDONO DE LA CUENCA FÚQUEME

El gobierno vuelve y falla

Una vez más el Estado pretende desconocer la gran problemática que se afronta en torno a la lenta desaparición de la Laguna de Fúquene y su entorno hidrográfico. Por varias ocasiones los funcionarios nacionales han incumplido su cita con el Comité Pro Defensa de la Cuenca de las lagunas de Fúquene, Cucunubá y Palacio y con las organizaciones que se han conformado para reclamar la conservación de este embalse.

La situación de este recurso natural ya se ha divulgado amplia y suficientemente a nivel regional y nacional, sin que se vislumbre una solución concreta y definitiva.
Hasta los gobernadores de los tres departamentos de la jurisdicción que estuvieron aquí en Chiquinquirá en febrero de este año prometieron aportes importantes, pero a esta hora nada se tiene seguro. En torno a este caso, el director de la CAR Néstor Franco dijo en Simijaca que “lamenta” el silencio del mandatario de Santander.
Lo cierto del caso es que la comunidad ya entra en desespero por las consecuencias actuales de la contaminación de las lagunas por parte de los municipios del la contaminación del sector agropecuario y de los residuos de la minería y de las procesadoras de las de lácteos.
Todos estos factores inciden, irremediablemente, en el suministro de agua potable a, por lo menos, 80 habitantes de Chiquinquirá que viene padeciendo hace más de dos años por esta situación. El problema ambiental en todo el contorno de Fúquene es sumamente grave. A esto se le suma la ausencia total del “cartel de los políticos” boyacenses que abandonaron la región y a su comunidad, cuyo comportamiento despectivo hacia esta región quedo patentizado con su nula presencia y apoyo.
El ministro Murillo ha anunciado varias veces su visita. En esta oportunidad fue citado por la Comisión V de la Cámara de Representantes, a través de los parlamentarios Rubén Darío Molano y Alfredo Molina y nunca apareció. La cita era en el puerto (¿?) de Guatancuy, costado occidental de la (lo que era) laguna de Fúquene el jueves 7 de diciembre. La espera fue larga. No son dos pesos el costo de
recuperación de Fúquene. La misma CAR anunció hace más de un lustro que este proceso es lento y prolongado cuya inversión supera fácilmente los DOS BILLONES de pesos.
Con pañitos de agua tibia no se cura la enfermedad, opina la gente. Esta convocatoria fue otra desilusión para los dolientes que hablan de un estado de derecho que se está violando por el mismo

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies