ALCALDE, ES HORA DE MOSTRAR QUE AÚN ESTÁ CON LAS BOTAS PUESTAS

La situación de Mariquita y de su alcalde Alejandro Galindo es de amplio conocimiento en el municipio, la región incluso fuera de sus fronteras.

Es nuestro deseo por el bien de él y de quienes compraron lotes que todo se arregle por la vía del Estado de Derecho. Es decir, que sea la ley la que diga quién o quiénes son culpables. Pero más allá de la situación personal del alcalde Galindo creemos que está por delante el futuro de Mariquita.
Para los contradictores de la Administracion, Mariquita hoy por hoy está a la deriva. La indignación de quienes se sienten afectados es expresada no solo en los medios escritos y hablados, sino también en las redes sociales. La queja más sobresaliente es su presunta ausencia. Además lo señalan como un alcalde que pocos saben dónde está y dónde se encuentra.
Como si lo anterior fuera poca cosa, lo señalan como el alcalde que va a pasar a la historia como una de las administraciones de regular gestión.
Un sector de la comunidad lo señala como un alcalde que da palos de ciego. Que no sabe para dónde va, que aún no ha puesto los pies sobre la tierra. Que no tiene brújula.
Es hora de sonar y agilizar alcalde . El próximo mes de noviembre comienza la Ley de Garantías por aquello de las elecciones y, si las cuentas no nos fallan, son ocho meses donde poco va a poder hacer. En conclusión el 2018 es un año donde absolutamente no va a poder hacer nada. Después vendrán las elecciones para alcalde donde el tiempo se irá en un santiamén.
Lo sentimos por Mariquita, que es uno de los municipios llamados a jalonar el progreso del norte del Tolima. Treinta y pico años después de haber desaparecido Armero, ningún municipio en el norte del Tolima ha sido capaz de tomar el relevo. Mariquita lo está haciendo tibiamente pero, eso sí, que no se crean los ex alcaldes que han sido ellos, porque así como no se puede tapar el sol con las manos, cierto es que la mayoría de las administraciones de Mariquita han sido destacadas por una gran carga de ineptitud y chupasangres.
Nadie ha sido capaz de generar verdadederos procesos de generación de empleo y desarrollo. Aunque algunos se creían los magos de la planeación. Pero que cada cuatro años aparecen para recoger votos a nombre de sus renovados patronos politiqueros.Mariquita crece porque la gente que llega de otras regiones de Colombia cree en ella e invierte dinero. Amén de los políticos que pasan desapercibidos, pues, pareciera que su único compromiso fuese la pesca de votos. Con escasa excepción por no decir que nula: ¿Qué han hecho los senadores, representantes a la cámara y diputadas por el norte del Tolima como Martha Amaya? La respuesta es sencilla: solo aparecen con limosnas, uno que otro favor personal, regalitos en fechas especiales y por ello exigen votos a los pocos “beneficiados”.
Pero volviendo al alcalde de Mariquita, es bueno hacerle llegar por este medio que es urgente que se muestre con la conunidad Mariquiteña.
Comente los logros y las gestiones realizadas.  Sabemos de los graves problemas de seguridad pero no puede seguir evitando a la gente y los medios. Es urgente que crea un canal de comunicación continuo para responder a las inquietudes de la comunidad. Contrareste esa percepción de que no atiende en su despacho. Y si por seguridad no lo hace en su oficina diga en qué lugar lo hace. Alcalde Galindo, usted bien sabe que gobernar
no es pasar desapercibido. Su entereza no le permite que el tiempo por sí solo arregle las cosas. Tiene que entender que no puede dejar al garete a la gente que verdaderamente lo aprecia y confía en sus acciones plenamente, ni mucho menos permitir que sus contradictores políticos despotriquen de Ud. a sus espaldas sin que les salga al ruedo.
Es hora de que le diga a los Mariquiteños que lo de los lotes es una cuestión personal, privada y que la justicia habrá de resolver. Que no les ha quitado un peso a los contribuyentes de Mariquita como se lo han querido restregar sus enemigos personales y contradictores políticos empezando por el exalcalde Álvaro Bohórquez que, hace pocos días, la Procuraduría Provincial de Honda lo sancionó en primera instancia por 10 años de inhabilidad política. El porqué de esa sanción todo mundo lo sabe. Nada menos que por presuntos hechos irregulares ocurridos en el manejo de 2.200 millones de pesos que habían sido asignados para obras del canal Rada. La ciudadanía debe entender que esos sí son dineros de los contribuyentes.
Es sabido que de enredos en el manejo de la cosa pública y de actuaciones indecorosas, la mayoría de exalcaldes no se escapan y no tienen la autoirdad moral para cuestionar al actual mandatario.
A propósito, desde este Editorial nos preguntamos, qué hacían los asesores? Tienen ellos culpa en estos enredos de los dineros de los contribuyentes?
Para terminar solo me queda reiterarle alcalde; Ya es hora de mostrar que aún se encuentra con las botas puestas a pesar de las dificultades personales e institucionales.

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